España lidera Europa en hectáreas ecológicas: el reto ahora está en quién compra

28 Sep by mtw

España lidera Europa en hectáreas ecológicas: el reto ahora está en quién compra

El pasado 23 de septiembre se celebró el Día Europeo de la Agricultura Ecológica, una jornada que la Comisión, el Consejo y el Parlamento Europeo impulsan desde 2021 y que este año ha coincidido, simbólicamente, con el equinoccio de otoño: el punto de equilibrio entre el campo y la naturaleza que lo sostiene. Pero más allá del simbolismo, los datos que han acompañado la efeméride merecen que nos detengamos un momento, porque hablan directamente de las explotaciones con las que trabajamos cada semana en Brenes y en el resto de Sevilla.

Los números: liderazgo real, pero con matices

España es ya el país con más superficie de agricultura ecológica certificada de toda la Unión Europea, con más de 3 millones de hectáreas, un 12,3% de la Superficie Agraria Útil nacional. Y dentro de España, Andalucía no solo participa de ese liderazgo: lo protagoniza. Aquí, 30 de cada 100 hectáreas agrarias ya están certificadas como ecológicas, muy por encima de la media estatal. El sector suma además más de 60.000 productores, elaboradores y comercializadores en todo el país, una base que demuestra que la capacidad operativa para seguir creciendo existe.

Sin embargo, el propio sector —representado por Ecovalia— ha aprovechado la jornada para poner el foco en la otra cara de la moneda: la producción crece más rápido que el consumo interno. Tenemos hectáreas certificadas de sobra, pero seguimos comprando ecológico por debajo de nuestro propio potencial productivo, y buena parte de la cosecha certificada termina exportándose o, peor, vendiéndose finalmente como convencional por falta de salida diferenciada. La Unión Europea se ha marcado como meta alcanzar el 25% de superficie ecológica en 2030; España, pese a ir en cabeza en hectáreas, todavía tiene que remar para ganar la partida del consumo.

Qué reclama el sector, y por qué nos afecta

De cara a la próxima PAC (2028-2034), Ecovalia pide reservar un mínimo de 1.000 millones de euros específicamente para el sector ecológico, así como reforzar las compras públicas ecológicas —comedores escolares, hospitales, residencias— a través de la futura ley de impulso de las compras públicas sostenibles (LIPESA). Es una vía de demanda estable y predecible que, si se concreta, puede abrir una salida comercial mucho más sólida que la actual para explotaciones certificadas o en conversión.

El otro frente es la protección frente al «greenwashing»: el sector pide diferenciar con claridad los productos con Eurohoja certificada frente a las etiquetas que usan términos ambientales genéricos sin respaldo. Esto conecta directamente con algo que ya comentamos en este blog hace unas semanas a propósito de la Directiva (UE) 2024/825 (EmpCo), que entró en aplicación el 27 de septiembre: cada vez habrá menos margen para comunicar «sostenibilidad» sin poder demostrarla con un sello reconocido. Para quien ya tiene la certificación ecológica en regla, esto es, en realidad, una ventaja competitiva: el sello ecológico europeo (la Eurohoja) sigue siendo, con diferencia, la etiqueta ambiental con más respaldo normativo y más reconocimiento del consumidor, precisamente cuando otras etiquetas más vagas empiezan a estar bajo sospecha.

Qué puede hacer una explotación andaluza con todo esto

Para quienes ya están certificados en ecológico, el mensaje de esta semana es que conviene reforzar la comunicación de esa certificación —de forma correcta y verificable— de cara a los canales de venta directa y a la posible entrada en circuitos de compra pública, y estar atentos a las próximas convocatorias ligadas a la nueva PAC, donde previsiblemente se reforzará la financiación específica para el sector.

Para quienes están valorando la conversión —algo que en cultivos como el olivar o los cítricos de nuestra zona tiene cada vez más sentido económico, no solo ambiental—, el momento es interesante: la demanda institucional (comedores, hospitales) apunta a crecer en los próximos años si las reivindicaciones del sector se traducen en normativa, y quien empiece antes la conversión llegará con la certificación ya consolidada cuando ese mercado se active. Conviene recordar que el periodo de conversión no es inmediato (entre dos y tres años según el cultivo), así que planificarlo con tiempo, y no esperar a que la demanda ya esté ahí, marca la diferencia entre llegar a tiempo o quedarse mirando cómo otros ocupan ese hueco.

Desde la asesoría podemos ayudarte a valorar si la conversión a ecológico encaja en tu explotación, revisar que la documentación y el etiquetado de tu producción ecológica cumplen con la normativa vigente (incluida la nueva Directiva EmpCo), y mantenerte informado sobre las convocatorias de ayudas específicas para el sector a medida que se vayan publicando.


Fuentes

Bymtw

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